letras.top
a b c d e f g h i j k l m n o p q r s t u v w x y z 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 #

letra de estatua de carne - josé larralde

Loading...

[letra de “estatua de carne”]

[verso]
donde la pampa abre su vientre evaporando al sol su sangre sabia
mezclada con rocío de mañanas blancas
mezclada con perfumes de pastizados vientos
con mugidos agrestes, con relinchos violentos
con cantares de pájaros aprestados al vuelo
con retoños alzados de futuros eternos
allí donde la tierra pampa se alza en hembra
donde la luz del sol pega de frente
donde la cantidad no cuenta más que para servir al número
donde el arroyo es vena que se retuerce en rúbrica de lo alto en lo bajo a bañadas lagunas
donde la vida vive, donde muere la muerte
donde la sombra dura lo que la luz consciente
donde los ojos palpan con libertad profunda el horizonte claro, la noche encanecida
las auroras sonrientes y arreboles orados
mi tierra pampa, de allá vengo
sin haberme ido nunca, sin dejarla nunca
tratando siempre de crecer por dentro
de allá vengo
y traigo apadrinandome el recuerdo la estatua de carne de una india pampa que sacudió mi vergüenza
hubiera querido hablar con ella, pero, ¿pa’ qué?
tenía los ojos tan quietos
enterrados en mil surcos de arrugas que sombreaban las chuzas clinudas tupido de negro tiznudo
su nariz y su boca, indiferentes al olor y al gusto
sus manos, unidas en el cansancio de la falda flaca y estirada de años de preñez
su pecho tan hundido
que en la curva de su espalda se reflejaba el peso de sus senos abolsados rozando el estómago
sus hombros oblicuos y pequeños
me mostraban que hasta el peso de los brazos
cansa cuando siempre se los tuvo pa’ abajo recogiendo tiempo vacío de esperanza
tal vez el polvoriento médano viajero alguna vez
la llevó en ancas de paisajes nuevos
tal vez el viento de la pampa vieja le cantó coplas que aprendió de lejos
y allá
cuando el poniente se acurruca en sueños
sintió que la nostalgia le arrimaba leña pa’ quemar silencio
tal vez se emborrachó de orgía, de s-xo
que culminaba la novena luna sobre el cuero de oveja que se tiñó de rojos cuajarones
y secó de olvido en otra vuelta
tal vez tiene la suerte de ser virgen aunque pariera mil por su bruta inocencia
tal vez, alguna vuelta, se canso de esperar nada
y cambió su espera por distancia, distancia quieta
retorcida en troncos de piquillinales con paciencia mortal
pero latente hasta en la corteza de tu rostro
porque dios ha querido que su cuerpo y su alma sean una sola cosa
hubiera querido hablar con ella
pero, ¿pa’ qué?
¿pa’ clavar otro cristo sin mas güeltas?
¿pa’ arrancarle lo único que le queda después de haber vivido como nadie sin haber recibido ni el barato desdén pa’l que molesta?
¡si hasta al perro se le dice jüera cuando anda tironeando la osamenta!
lo único que tiene es el silencio
y porque no da leche se lo dejan
los tiempos cambian, los recuerdos quedan
los hombres mueren cuando no hay vergüenza
la sombra crece dentro de la conciencia
si la conciencia no crece en la sombra
yo me pregunto
¿cuánto tiempo se precisa pa’ saber cada vez menos?
¿en qué lugar de la vida nace la resignación?
solamente el miedo incuba diferencias
y solamente desde desdichado miedo ajeno
se nutren los enfermos auto-diferenciados de potencia
inaceptable capricho de querer cubrir el sol que nace para todos con el tóxico aliento de la mentira, negación absoluta del razonamiento
y pensar, pensar que allí nomá’
desde donde pa’ cualquier lado se mira adentro
donde la luz y la sombra se juntan pa’ algo mas que pa’ que pase un día
donde el lento ascenso de los caldenes contrasta con la siembra, madurez y cosecha de trigales
allí nomá’, donde un día la lanza metió punta
y el sable revolvió polvaderas en quita y en defensa
en puteada que se quedó colgando en una baba de cansancio y agonía
donde la sangre gastada
donde la sangre gastada que mojaba el suelo
hoy mismo se evapora y sigue revolando cielo de auroras y ponientes
donde el viento se ayunta cuando al cielo se arriman nubarrones
allí nomás, la ví sentada
con sus ojos tan quietos
con el tiempo metido hasta en las uñas
con el sosiego entero escrito en el espinazo
la estatua de carne que enarbola ciclos de olvido y de miseria
me sentí tan pequeño ante tanta grandeza
¿de qué vale mi canto sin tu algo?
si algún día, llegara mi copla hasta tu oído
no pienses que te estoy utilizando
la sucia diferencia que separa la inventó dios como castigo
que habremos de pagar tarde o temprano
sin tener más que el alma por testigo

letras aleatórias

MAIS ACESSADOS

Loading...